martes, 31 de julio de 2012

Amor eterno

Y comencé a escribir nuestra historia, porque el mundo tenía que saber las locuras que pueden hacerse por amor, yo en mi juventud hice bastantes, y ahora aquí sentados con cuarenta años más te las pienso recordar:

Sentados en una pequeña y alegre terraza junto al mar, con unos años y algunas arrugas más ella empezó a leerle la lista que habían hecho en su juventud, una lista titulada "Las locuras que hicimos por amor" , las sonrisa de él se convirtió en carcajada cada vez que le leía algo de esa lista y así los dos felices sentados en aquella magnifica terraza se dejaron dormir bajo una cielo lleno unas estrellas incontables. Puede que sus manos no tuvieran la misma suavidad que antes pero ambos se las apretaban como lo solían hacer hace cuarenta años, cerraron los ojos y ambos empezaron a recordar aquellas locas locuras, soñando con un amor que perduraría hasta el fin de sus días, apretados de la mano y junto al mar sus corazones dejaron de latir al mismo tiempo, pero sus manos nunca jamás se separaron. Fue un amor eterno, el amor con el que todo el mundo sueña.