Sentados en el sofá de nuestro acogedor piso de California, junto a la playa, se oyen las olas y el olor a mar entra por la ventana, una luna llena inunda la habitación de luz, y tú y yo estamos sentados en el sofá, viendo una peli de miedo mientras comemos comida china. Ambos con el pijama, unos calcetines bien calentitos, mi cabeza reposa en tus piernas y tú me acaricias el pelo, una manta encima de mí, cómoda, feliz me dejo dormir pensando porqué tuve tanta suerte de haberte conocido.
